Aletargado... -_-'

jueves, 24 de diciembre de 2009

Lothlann (mismo): SketchUp+Illustrator+Photoshop

En tardes como esta no sabe uno que hacer mientras llega y no la hora de la cena. A mi me ha servido para terminar esta fortalecilla en la región de Lothlann, al noroeste de Beleriand, que añado a mi lista de ilustraciones de El Silmarillion.


PD: Feliz Navidad :D

domingo, 6 de diciembre de 2009

Soldado Noldo: Illustrator + Photoshop

¡Que abandonado tengo esto! Es que no tengo mucho tiempo últimamente, pero bueno, por lo menos iré subiendo las cosillas que haga.
Sigo con mis dibujos hechos sólo en el PC; haciendo las formas vectorialmente en Illustrator y luego echándole 3 o 4 horas de Photoshop para darles algo de chicha y que no parezcan de plástico, cosa especialmente importante para la temática que sigo. Después de unos cuantos de Dune, he pensado "¡Joder, que de tiempo que no me marco un elfillo! A ver que tal me sale..." y, como era para probar y mejorar la técnica, no me he arriesgado demasiado, ni en la composición ni haciendo una escena en concreto, así que aquí va otra versión de un soldadito Noldor anónimo (o Noldo, no sé como será más correcto, pero tengo otras cosas que hacer mejores que estudiar la gramática élfica. Con todos mis respetos lo digo, eh :P).


jueves, 27 de agosto de 2009

Más del punk. Música por la patilla en Internet.

Mientras me estaba leyendo Por Favor, Mátame (al que me refería en la entrada anterior), a menudo me entraban ganas de investigar un poco más sobre la discografía de estos grupos. A mi me gustan muchas cosas de las que pueden enmarcarse dentro de los difusos límites del punk rock, pero siempre tiendo más hacia un lado en concreto, así que, aunque había escuchado algo de prácticamente todas las bandas que aparecen en el libro, no había profundizado demasiado en la primera etapa del género. Por supuesto conocía de sobra a los Pistols y los Clash, he escuchado Ramones y MC5 por un tubo, a Iggy también lo he quemado algo… Pero de otros grupos básicos como New York Dolls o Dead Boys no tenía mucha idea. Total que digo “venga, me voy a registrar en el Last.fm de una vez”, puesto que mi disco duro no está precisamente para empezar a bajarme discos a tutiplén (y mi economía mucho menos para comprármelos). “Lo mejor será escucharlos directamente desde Internet e ir seleccionado”. De modo que me registro y, cuando llevo escuchadas dos canciones, me veo una barra infame a la derecha de la página que me advierte de algo así como “te quedan 28 de 30 temas”. Como tardo tanto en apuntarme a las mierdas estas del 2.0, había llegado tarde. Ya lo habían puesto de pago y ahora no te dan más que 30 canciones de várdere. ¡Su puta madre! En fin, tenía que buscar una alternativa, porque si hay una cosa cierta sobre Internet, es que hay de todo, y gratis. Ya que, desde que he empezado a formar parte de las estadísticas de desempleo que subyugan hoy a la humanidad, tengo tiempo de sobra, comencé una profusa búsqueda que solucionaría mis “trascendentales” problemas. Después de muchas pruebas y tal, he dado con las dos opciones más viables para escuchar música gratis y sin tener que bajártela (aunque si quieres hacerlo, hay mil formas). También excelentes para descubrir nuevos grupos; y para hacerte tus megarecopilatorios si eres un flipao como yo. Se trata de Spotify y Grooveshark, dos servicios cuyas ventajas y desventajas, en un acto altruista de servicio al ciudadano, explico brevemente a continuación:

Antes de nada, ni que decir tiene que ambos cuentan con una opción de pago que ofrece algunas opciones más. Yo sólo comentaré las versiones gratuitas.
Para empezar, Grooveshark tiene la ventaja de que no necesita instalación, la música se escucha desde su página. Para usar Spotify, por el contrario, hay que descargar e instalar un programita, pero se baja rápido y no consume muchos recursos del PC. La calidad de sonido es algo mayor en Spotify y, aún así carga en seguida aunque avances o retrocedas en la canción. En Grooveshark , es que ni te deja darle pa’lante.
Una peguilla de Spotify es que de vez en cuando te ponen anuncios (cortos) que no te puedes saltar.
Buscador y Organización:
En este aspecto, Spotify es muy superior. La búsqueda es más precisa e intuitiva que en Groveshark, dónde a veces no encuentras cosas que están en sus bases de datos. Además, en Spotify puedes pulsar en cualquier sitio, que te lleva a algún otro lado. La organización de Grooveshark es, en líneas generales, un tanto caótica, pero da el apaño. Otra ventaja de Spotify es que tiene historial de navegación, pudiendo avanzar y retroceder en todo lo que has ido viendo.
Catálogo:
Aquí gana claramente Grooveshark. A pesar de que hay bastante variedad de música en Spotify, encuentras muchas más cosas en Grooveshark y, además, a la hora de hacerte una lista de reproducción a tu gusto, tienes la posibilidad de subir tu mismo los temas que no encuentres.
Playlists y publicación:
Ambas opciones te facilitan URL’s de las canciones y las listas de reproducción para vincular desde cualquier sitio. Aparte, puedes crear un playlist e integrarlo en una página, un blog o lo que sea. Mientras que Spotify sólo te da la opción de publicar en Facebook y Delicious, Groovesahrk te da el código HTML para que lo pegues donde te de la gana, al estilo de playlist.com (aunque a veces la caga y repite un par de canciones). Sin embargo, es mucho más cómodo ordenar las canciones en Spotify.
Radio:
Los dos tienen la posibilidad, como Last.fm, de escuchar una radio aleatoria basada en los grupos que elijas, perfecto para descubrir cosas nuevas de tu gusto. Spotify tiene, además, emisoras temáticas por estilos y épocas.
Registro:
En una cosa tan básica para captar usuarios como esta, sorprendentemente, fallan los dos. En Spotify necesitas una invitación para descargarlo y el registro en Grooveshark peta a veces. Afortunadamente he encontrado un par de URL’s para salvar estos inconvenientes:

Registrarse en Grooveshark sin problemas:
http://www.grooveshark.com/join

Registrarse y descargar Spotify sin invitación:
https://www.spotify.com/en/get-started/

Una tabla comparativa:


Spotify Grooveshark
Buscador

Calidad de sonido

Catálogo

Comodidad

Organización

Playlists

Radio

Subir canciones

Velocidad de carga



En definitiva, si lo que quieres es escuchar la radio tranquilamente y ampliar tu repertorio de grupos, Spotify es más eficaz; pero si lo que te apetece es hacerte tus listas personalizadas y ponerlas por ahí (o no), Grooveshark es la opción adecuada. Yo, para empezar me he hecho un recopilatorio de 101 temas con lo esencial de los inicios del punk, con muchos clásicos, verdaderos temazos, algunas rarezas, versiones… Un buen hilo musical para el libro de Legs McNeil:

Punk is Coming!!
101 temas | 15 grupos | 6h; 15min aprox. | 1967-1984
http://listen.grooveshark.com/#/playlist/Punk_is_Coming_/15826971

lunes, 3 de agosto de 2009

Por Favor, Mátame. (La historia oral del Punk)

Sexo, drogas y Rock’n’Roll (mucho de las tres cosas y más de locura). Esta frase, ya tan gastada, resume perfectamente lo que Legs McNeil, uno de los fundadores de la revista Punk, y Gillian McCain, recopilaron de entre cientos de entrevistas y ordenaron de forma más o menos cronológica en Por Favor, Mátame (Please Kill Me), un libro que narra los principios del movimiento musical surgido a mediados de los años 60, en Estados Unidos (no en Inglaterra en el 77, como se obstina en replicar esa gente que no tiene ni puta idea del asunto :P) y que tomó el nombre del citado fanzine.
A mi me lo dejó hace 6 o 7 años mi amigo “El Bola” y disfruté tanto leyéndolo que en cuanto lo he visto en la FNAC lo he trincado sin pensarlo.
Es esa forma de narración en pequeños fragmentos extraídos de las declaraciones de aquellos que estuvieron en el meollo del asunto lo que le da su mayor atractivo. Es un libro muy fácil y entretenido de leer. Nada de expertos soltando rollos pedantes, idealizando a sus ídolos como quinceañeras. Son los propios Iggy, Wayne Kramer, Cheeta Chrome, Johnny “Costroso” Thunders, los hermanos Asheton y todos esos yonkis zumbados los que nos cuentan como recuerdan aquello, los que lo deforman, intencionadamente o no. De sus propias bocas es de donde surgen las situaciones absurdas y descojonantes que conformaban sus vidas. Aquí están, para lo bueno y para lo malo, los integrantes de la Velvet Underground, MC5, Stooges, New York Dolls, Ramones, Dead Boys, etc, contándonos como se les iba la olla de tanto jaco y tantos quaaludes, y por mi madre que me he reído sólo un montón de veces con este libro.
Como quiero permanecer fiel al espíritu de Por Favor, Mátame y no enrollarme demasiado, simplemente os dejo algunos de los fragmentos más cachondos y memorables:

LEEE CHILDERS: Las compañías de discos reconocían que no estaban en el ajo. En los años sesenta no se enteraban de nada. Por eso contrataban a gente cuyo trabajo era estar en el ajo. Era una gran idea.
DANNY FIELDS: Querían a alguien que llevara los pantalones de campana, fumara porros y tomara LSD en la oficina. Me sentaba allí y lo lamía. Solía tener las manos de color naranja.

RON ASHETON: Recuerdo que un año hicimos un intento de volver al instituto, el primer día de clase. Aposté con Scotty y Dave cuánto íbamos a durar. Les dije, “Tu, Dave, durarás unas tres horas; Scotty durará medio día, y yo, seguramente, llegaré al día entero”. Dave me miró, con su lata de Colt 45 en la mano. Ya se había bebido dos, y eran las nueve de la mañana. Me dijo, “Has perdido. Yo me largo ahora”.

RON ASHETON: Nuestro primer bolo fue en el Grande Ballroom. […] La noche anterior no sabíamos lo que Iggy se iba a poner, y nos dijo, “Tranquilos, ya se me ocurrirá algo”.
Cuando le fuimos a buscar, llevaba puesto un camisón largo del siglo XIX, largo hasta los tobillos. Se había pintado la cara de blanco, como un mimo, y se había fabricado una peluca afro con papel de aluminio. […] Cuado bajamos del coche, el guardia de seguridad negro del parking nos dice, “Joder, ¿qué coño es eso, un hombre mecánico o qué?”. Se estaba partiendo el culo.

DANNY FIELDS: […] “Creo que deberíamos quedarnos a los dos grupos”, dije yo.” A ver si puedes conseguir al grupo grande por 20.000 y al pequeño por 5.000”.
Tapé el aparato con la mano y le dije a John Sinclair, “¿Aceptaíais 20 de los grandes?”.
Sinclair de puso blanco y cayó de espaldas.
Y a Jim Silver le dije, “¿Aceptaríais cinco?”
Tuvieron que traerles sillas y licores a los dos. El trato estaba hecho.

RON ASHETON: […] Yo era el padrino. Nuestro manager, Jimmy Silver, que es judío, oficiaba la ceremonia. La mujer de Iggy también era judía. […] Así que los MC5 acabaron emborrachándose con el estómago vacío. Fue divertido. Incluso vino la poli. Dijeron “Eh, está ondeando ahí fuera la bandera de Sears Roebuck (unos supermercados), eso está prohibido”. Dijeron que iba contra la ley izar cualquier bandera que no fuera estadounidense. Así que icé la bandera suiza. Me volvieron a decir que no podía poner esa bandera tampoco, así que les dije, “Vale, si lo que queréis es detenerme, ahora vais a ver”, y entonces icé la bandera con la esvástica.

RON ASHETON: […] Pero recuerdo que después de marcharse, Iggy bajó en busca de consejo. Se acercó a mi y me dijo, “Creo que tengo un problema, ¿puedes decirme qué es?” Entonces se sacó la polla, la sacudió y le salió una sustancia pegajosa y verde. “Amigo, tienes purgaciones”, le dije. Nico le dio a Iggy su primera dosis de gonorrea.

BILL CHEATHAM: No se como, Scotty Asheton acabó debiendo dinero a una banda de motoristas, e iban a por él. Querían darnos una paliza, robarnos el equipo y destrozar el lugar.
Era como sitiar la Fun House. Convertimos la casa en un fuerte. Pusimos contrachapado en las ventanas y reunimos un montón de armas, escopetas, pistolas, de todo. […] La cosa era que para entrar en la casa teníamos que romper el cerrojo y luego volver a montarlo, para que nadie entrase. Así la puerta cada vez tenía más agujeros.
Pasaron cuatro días, los motoristas no venían, y nosotros nos moríamos de ganas de apretar el gatillo.
Estábamos sentados en el sofá, y había una foto de Elvis en la pared. Scotty la miraba fijamente. De repente, cogió la escopeta y ¡BOOM!, agujereó a Elvis. Todos abrimos fuego y dejamos la pared llena de agujeros.

IGGY POP: Resulta que en aquella época, mis criterios eran diferentes a los de los demás. Quería que la música saliera de los altavoces y te agarrara por el cuello, te aplastase la cabeza contra la pared y te matara.

JOEY RAMONE: Éramos sólo nosotros tres. Yo tocaba la batería. Dee Dee tocaba la guitarra rítmica y hacía la voz solista. Cuando se ponía a cantar, dejaba de tocar la guitarra, porque no podía hacer las dos cosas a la vez.

LEGS MCNEIL: Justo cuando estábamos hablado con Lou Reed, los Ramones subieron al escenario y la visión fue impactante. Cuatro tíos cabreadísimos con chaquetas de cuero negro. Era como si la Gestapo acabara de entrar en la sala. No había duda de que aquellos tíos no eran hippies.
Dieron la entrada a una canción, “¡Un, dos, tres, cuatro!”, y un estallido de sonido inundó el local, una especie de huracán que tiraba par atrás, y, antes de que hubieras podido acostumbrarte a el, se pararon.
Parece ser que estaban tocando todos una canción diferente. Los Ramones tuvieron una pequeña pelea sobre el escenario. Estaban tan cabreados entre sí que tiraron las guitarras al suelo y se largaron.
Fue increíble. Lou Reed seguía sentado, y se reía.

IGGY POP: […] Yo llevaba un vestido de bailarina y un tanga, y al final me harté. […] Dije, “Que coño, quizá pueda con el”. Solté el micrófono y salté hacia él. Llevaba zapatillas de bailarina y fue como cuando te atropella un tren. “Chu, chu, chu….¡BAM!” […] Volvimos a salir y tocamos “Louie Louie”. Cuando todo va mal toca “Louie Louie”. […] Fue muy raro el encuentro con su madre a la mañana siguiente, imagínate, un tío con un vestido de bailarina, un Danskin, “¡Hola!”.

CHEETAH CHROME: Lou Reed quería producir el disco, pero a los chicos les acojonaba la idea. Por eso cogieron a Felix Pappalardi, que no sabía que coño hacer con los Dead Boys. Había producido a Cream, y no podía entender lo que nosotros queríamos, que no era más que un muro de Marshalls a toda hostia.

MICHAEL STICCA: […] Uno de ellos me gritó, “¿Qué coño estáis haciendo?”, “Estamos esperando un taxi, gilipollas”, le dije yo. […] Pero entonces Johnny Blitz salió corriendo del establecimiento. Al ver que los otros huían dijo, “Se han metido contigo. Los voy a matar” […] Entonces oí una voz que decía, “Saca la pistola”, y me vinieron a la cabeza las imágenes de “Los Héroes de Hogan”. Pensé que si corría en zigzag no me darían. […] Debía de parecer gilipollas.[…]
JEFF MAGNUM: […] Recuerdo que mi madre me dijo una vez: “No cruces nunca la calle sin mirar antes a izquierda y derecha, y nunca grites a un coche lleno de portorriqueños”.

DEE DEE RAMONE: Una noche, Phil (Spector) sacó la pistola y no nos dejaba marchar. John intentó solucionar el tema. Le dijo “Corta el rollo, Phil, o nos largamos”. “Muy bien”, dijo Phil. “Intentadlo. No pienso dejaros marchar”. Tuvimos que quedarnos allí sentados todo el día, mientras nos hacía escuchar “Baby, I Love You” una y otra vez. Yo no sabía lo que estaba bebiendo, porque bebía de una petaca de oro con joyas incrustadas. Parecía Drácula bebiendo sangre. Al final, le dije que me lo dejara probar. Era vino Manischewitz, ja, ja, ja.


Por Favor, Mátame

Autores: Legs McNeil y Gillian McCain
Edición original en inglés: Please Kill Me 1996

Edición traducida al español (2006):
Traducción: Ricard Gil y Antón López
Editorial: Discos Crudos
Páginas: 541

domingo, 21 de junio de 2009

Amarás al líder sobre todas las cosas

Hace un tiempo, vi en Cuatro un reportaje de Jon Sistiaga sobre Corea del Norte. En Europa todo el mundo sabe más o menos que este país es una dictadura comunista, en la que, como cabe esperar, los derechos humanos, la democracia y esas cosas importan menos que a mi el último escándalo de Belén Esteban, pero lo que contemplé aquella noche desde mi confortable sofá occidental, en esta cadena, no precisamente sospechosa de anticomunismo (recuerdo que hablo de Cuatro, no de Intereconomía TV), me hipnotizó cual novela de George Orwell. Ayer a las tantas, un poco antes de quedarme sobado, empezaban a emitirlo de nuevo y pensé que era algo realmente digno de recomendar.

Hablaba antes de Orwell, en obvia alusión a su publicación más conocida: “1984”. Para no extenderme demasiado, ya que un comentario de la misma merecería sin duda una exhaustiva entrada, solamente apuntaré que se trata de un libro de 1949 que describe una sociedad inspirada en los regímenes totalitarios que proliferaban en la época. La novela popularizó los términos “Gran Hermano” y “Sociedad Orwelliana”. Hago referencia a esto porque mucha gente establece paralelismos entre lo que Orwell relata y la sociedad actual. Al margen de conspiranoias, una vez visto el documental me doy cuenta de que lo que existe más allá de las fronteras del último bastión del comunismo en Europa es, por muy increíble que parezca, y no hablo a la ligera, la ficción orwelliana hecha pura realidad. En el país del difunto Kim Il Sung, el venerado “Presidente Eterno de Corea”, cuya efigie estampada en los sellos los inhabilita para su uso por no poder ser chupados, él, con 35.000 estatuas repartidas a lo largo y ancho de todo el territorio, y su hijo Kim Jong-il, son adorados como dioses en pleno siglo XXI. ”¿Quieres saber quien es mi dios? Mi dios es el gran líder, Kim Jong-il”. Incluso detalles puramente anecdóticos como el “Embajador Honorífico” de país en Europa, un español que viste el uniforme negro del Partido Interior, recuerdan a la antiutopía del escritor británico, citada varias veces por los periodistas durante el programa. Una sociedad sometida al puro y llano control mental, orientada íntegramente a la guerra, en una delirante obsesión con los Estados Unidos.

Como no quiero enrollarme mucho, aquí dejo el documental al completo (creo) desde YouTube. Hay que verlo para creerlo. Y recuerda, camarada:

"La guerra es la paz.
la libertad es la esclavitud
la ignorancia es la fuerza"













miércoles, 13 de mayo de 2009

A Tortazo Limpio

Hoy, mientras me fumaba el cigarrito de después de comer, han puesto este anuncio y me he partido el pecho sólo. Porque ¿quién de entre 25 y 35 años no se ha tragado de chico una peli de mamporros protagonizada por Bud Spencer y Terence Hill a la hora de la siesta? ¡Esas tortas, más falsas que un duro de madera! ¡Ese genuino puñetazo en la cabeza! ¡Que grande, Bud, cojones! xD

miércoles, 6 de mayo de 2009

¡Ni Alexandre ni hostias!

No es el espíritu de este blog comentar hechos tristes ni, en general, demasiado serios, pero el caso que nos ocupa es tan repugnante y a la vez sorprendente que me siento casi forzado a expresar mi indignación por la noticia que ofrecía en portada hace unos días el diario El Mundo, de la que me enteré por casualidad mientras hacía zapping (por si te estás preguntando si leo periódico de “Pedrojota”) : “La SGAE se lleva el 10% de lo obtenido para salvar a un niño”. ¡Con un par! Si, has leído bien. ¿Te lo crees? Supongo que algo harás oído ya, pero por si acaso te lo cuento:

Juanma es un niño de 5 años, de un pueblo de Almería, que tiene síndrome de Alexandre, una enfermedad degenerativa de esas raras que nadie investiga por la sencilla razón de que, como sólo afecta a uno entre un millón de personas, no sale rentable. La enfermedad, por tanto, no tiene cura; una dura realidad que no es suficiente para arrebatar a unos padres la esperanza de alcanzar lo imposible. Consecuencia de este afán, el pasado 25 de abril, el cantante David Bisbal ofreció, en el Teatro Auditorio de Roquetas de Mar, un concierto benéfico, es decir, sin cobrar ni un pavo (un acto encomiable de su parte, por muy tontorrón que me resulte el triunfito), con el fin de donar la recaudación a la familia para que ésta, a su vez, se la mande al único tío en el mundo que investiga esta enfermedad, el doctor Albee Messing, un científico de la Universidad de Madison, en Estados Unidos.
Cuando el delegado en Almería de la Sociedad General de Autores y Editores vio en el periódico que Bisbal iba a montar el pitote en el pueblo se le pusieron los ojos en forma de símbolo de dólar, como en los dibujos animados, o al menos así me lo imagino yo, y ni corto ni perezoso, en lugar de ocurrírsele pegarse un cabezazo contra el quicio de la puerta de su oficina, cogió el teléfono para exigirle a sus padres, camionero y ama de casa, el 10% de la recaudación que fuera a tener el espectáculo. (Odia a este tipo durante dos minutos y sigue leyendo). Cuando he ido a leer la noticia detenidamente en la web de El Mundo, me ha sorprendido que lo primero que sale es la foto del chavalito, agarrando sonriente una guitarra, y juro por Dios que por poco no se me saltan las lágrimas. ¿Quién coño es ese tío cuya reacción es llamar al padre (que estaba en el hospital con su niño) para exigirle incluso una señal por adelantado como condición indispensable para que pudiera celebrarse el concierto? ¡Hay que ser... ah, mejor me callo! ¿Este tío tiene sentimientos? Joder, se pasa la mano por tantas y tantas cosas y este individuo no es ni para hacerse el loco con el asunto por muy rigurosamente legal que sea su forma de proceder. Estoy de acuerdo con que se defiendan los derechos de autor, e incluso de un cierto canon compensatorio por las pérdidas que originan las descargas de Internet (aunque ellos hagan la cuenta como les sale de los cojones, que sería otro tema a tratar) pero ese afán recaudatorio y esta falta de consideración no es ni medio normal.
Como era de esperar, el concierto fue un exitazo: 1.226 entradas a entre 40 y 60 euracos cada una, lo que suma un total de 50.000 €, de los que 5.000, como hicieron firmar a la madre por escrito, se los embolsaron estos señores que tanto lloran por lo que dejan de ganar. Casi un millón de las antiguas pesetas menos para un niño cuyas expectativas son ir quedándose progresivamente ciego, sordo, y tetrapléjico, hasta quedar vegetal. "El hombre me llamó cuando estaba con el niño en rehabilitación en la clínica fisiomarina. Me dijo que teníamos que vernos, y allí se vino"… "Me explicó que había que dar una señal antes del concierto para que pudiera hacerse. Y que era ineludible firmar una solicitud de autorización a no ser que el autor cediera sus derechos. Así que firmé".

Al menos hoy se ha sabido que la $GA€, después de todo el revuelo que se ha montado en los medios de comunicación, rectifica y va a donar a la familia la pasta que antes les sacaron de forma tan peregrina. Se escudan en que los derechos de las canciones no son de Bisbal, sino del compositor, y que “la solidaridad de los creadores hubiera sido posible si, con el tiempo suficiente para gestionarlo, los autores del repertorio interpretado durante el concierto hubieran podido optar por la cesión gratuita de sus legítimos derechos.” “Con el tiempo suficiente”, dicen. ¡Justo lo que no tiene el pobre chaval! El caso es que estas burdas excusas quedan en nada ante las palabras de sus padres: "Cuando se fue el de la SGAE me puse a llorar. Cada vez que me acuerdo de los 5.000 euros me duele el estómago. Porque hay gente que está ayudando a la causa como buenamente puede, ¿sabes? Una señora de la limpieza del Pryca ingresa cinco euros al mes; hay una chica en Irún que hace pulseras y las vende a un euro... No me sobra nada para luchar por mi hijo. Pero ellos quieren sus 5.000 euros".